Localiza si roza la hoja contra el suelo, el marco o la tapeta. Una marca solo en el extremo opuesto a las bisagras puede indicar caída de la hoja, mientras un roce continuo puede deberse al nuevo nivel.
Antes de rebajar, comprueba ajuste de herrajes y margen admisible de la puerta. Una hoja hueca, especial o de prestaciones certificadas puede tener límites de modificación. Revisa el recorrido completo, también sobre alfombras y perfiles de transición.
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Localizar la zona exacta del roce
Comprueba si la hoja toca el pavimento durante todo el giro o solo al cerrar. Observa también si la separación entre hoja y marco cambia de arriba abajo. Un roce localizado tras colocar suelo puede deberse a una cota alta o a una hoja descolgada. En puertas de entrada o resistentes al fuego, consulta al instalador antes de recortar.