Un precio por metro cuadrado solo orienta si conoces qué vivienda y qué alcance representa. Dos pisos de 70 m² pueden compartir superficie y diferir en un baño completo, veinte metros de tubería y todas las ventanas.
Para calcular tu caso, separa derribos, instalaciones, cocina, baños, acabados y medios auxiliares. Ejemplo aritmético: 60 m² de suelo y 45 metros lineales de rodapié son dos mediciones diferentes. Añade las unidades de puertas, sanitarios y mecanismos. Con precios de una oferta fechada, multiplica cada medición por su precio, suma las partidas e identifica impuestos y exclusiones. Guarda el precio por m² para el último paso: dividir ese total por la superficie medida con el mismo criterio.
Una plantilla de medición para la primera visita
- Demolición: anota longitud y altura de cada tabique, material y recorrido de residuos.
- Acabados: distingue suelo, techos y paredes aunque correspondan a la misma habitación.
- Instalaciones: cuenta aparatos y puntos previstos y marca cuáles cambian de posición. El recorrido modifica el coste.
Ver servicios de reforma en Madrid
Dos pisos iguales de tamaño con presupuestos distintos
Considera dos viviendas de 70 m². Una conserva cocina y baño en su sitio. La otra desplaza la cocina e incorpora un segundo baño. Compara cada capítulo, desde la conexión a la bajante hasta los metros de pared que habrá que reponer. Anota barrio, acceso, ascensor y fecha de la oferta. Esa ficha da sentido al cociente final en €/m² y permite entender qué decisión encarece cada alternativa.