Marca en planta las líneas de visión desde la entrada hasta camas y baño. A veces basta desplazar una puerta o integrar el primer tramo de pasillo en el salón para ganar uso sin exponer las zonas privadas.
Prueba el cambio con cinta en el suelo. Simula el recorrido con dos personas y con las hojas de las puertas abiertas. Comprueba qué pared admite un armario poco profundo y cuál conviene dejar libre para que dos recorridos se crucen con comodidad.
Ver servicios de reforma en Madrid
La vista desde la puerta de entrada
Coloca una silla en la posición de la cama y abre las puertas sobre el dibujo. Un salón ampliado puede dejar el dormitorio completamente visible desde el portal. Ensaya mover el hueco o añadir una pequeña pantalla. Cuenta como espacio ganado la superficie que admite una función concreta. Los metros que necesita una persona para pasar seguirán siendo circulación aunque formen parte del salón.