Un suelo puede estar inclinado y ser plano, o estar nivelado entre paredes y ondular en el centro. Mide la planitud en varias direcciones y marca en un croquis lomos y depresiones.
Presenta una lama larga sobre distintos puntos y contrasta las mediciones con los requisitos del sistema de colocación. Estima la regularización a partir del mapa de espesores. Rellenar cada depresión a ojo durante el alicatado dificulta controlar la cara final.
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Medir en dos direcciones
Una regla larga permite localizar huecos entre apoyos; un láser permite comparar alturas alejadas. Son dos medidas distintas. Marca las lecturas longitudinales y transversales en un croquis, especialmente donde girará el dibujo. Un suelo puede estar inclinado y ser plano, o estar a nivel en los extremos y tener una cresta intermedia que haga bascular una pieza larga.