Las voces también viajan por el falso techo, las rejillas, las cajas enfrentadas o una rendija bajo la puerta. Revisa el recorrido completo desde una sala a otra antes de duplicar las placas.
Comprueba primero si el sonido cambia al cerrar la puerta y si se concentra junto a un encuentro. Pide una solución conjunta para sellado, transmisión por flancos y ventilación. Si se ha pactado privacidad acústica, conviene medirla tras la intervención.
Ver servicios de reforma en Madrid
Seguir los caminos laterales del sonido
Con una voz a volumen normal al otro lado, compara lo que se oye junto a la puerta, el techo y las cajas empotradas. Es una orientación, no una medición acústica. Si el tabique acaba en un falso techo continuo, el sonido puede rodearlo por arriba. Encarga la revisión de encuentros y pasos antes de añadir otra placa a toda la pared.