Compara la cota terminada de ambas soluciones desde un mismo nivel de referencia. Suma lámina y tarima en un lado y preparación, adhesivo y baldosa en el otro.
Decide si el encuentro quedará bajo una puerta cerrada o a la vista en un espacio abierto. Prevé la junta que requiere la tarima y el perfil compatible. Ganar altura con adhesivo fuera de su espesor permitido puede comprometer la colocación.
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Dibujar las dos capas de suelo
Compara la altura final del conjunto de tarima y base con la de baldosa y adhesivo. Sitúa el cambio bajo la hoja cerrada para que desde cada habitación se vea un solo acabado. Si la tarima es flotante, verifica la holgura que pide el fabricante y elige un perfil que la cubra sin inmovilizarla. Un perfil de transición también necesita espacio bajo la puerta.