Mide el hueco terminado a tres alturas e identifica el tramo por el que realmente se entra. En una corredera, la hoja fija y el solape reducen el paso. En una fija, el espacio libre influye en la salida de agua.
Marca con cinta el borde de la mampara y simula la entrada, el alcance del grifo y la limpieza del vidrio. Si el lavabo invade el paso, prueba el acceso desde el otro extremo antes de encargar una pieza a medida.
Ver servicios de reforma en Madrid
Simula la entrada con el toallero puesto
Marca con cinta el vidrio fijo, el tirador y el borde del lavabo. Entra llevando una toalla y comprueba si puedes accionar el grifo antes de recibir agua. En una corredera pide el ancho libre para tu modelo y medida final. El solape de los vidrios puede dejar un acceso bastante más estrecho de lo que sugiere la ficha comercial.